¿Y cómo les va en las células?
¡Más que un grupo, somos una familia!
¡Más que anécdotas tenemos los mejores recuerdos y
esencias de cada uno de nosotros!
Y esto es porque gracias a Dios nos encontramos y en Su
camino coincidimos; nuestro estudio tiene siempre Su esencia y amor presentes en nosotros. Cada uno aportamos algo importante y somos parte de
este movimiento.
Compartimos muchos momentos y lo mejor: el conocimiento de La Palabra de Dios, convivimos, nos apoyamos, nos amamos y, por
supuesto, aprendemos juntos.
La anécdota más reciente y presente que tengo es el día
de mi cumpleaños, porque es tan reconfortante llegar a un lugar cálido y darle
a todo el sentido del amor..,después del estudio me festejaron y ahí todos juntos agradecimos por un año más y oraron por mí, fue muy hermoso y
significativo.
-Diana, CUCIÉNEGA
"Y este evangelio del reino se predicará en
todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin." Mateo
24:14
Lo asombroso que Dios hace en cada momento —o
día que vamos a clase— es estar relacionados con las personas que no le conocen
y ver Su obra haciéndose presente en cada persona que ha escuchado Su
palabra. Este tiempo que Dios me ha llamado a servir como su siervo en los
estudios, ha sido un reto maravilloso, pero a su vez confrontador; vale todo
esfuerzo, angustia o desilusión al darte cuenta que las cosas no funcionan como
tú quieres pero es mejor como Dios hace Su voluntad y Su Gracia está presente.
Algunos compañeros que han estado asistiendo
son chavos que están buscando una respuesta a las circunstancias de su vida,
somos por lo regular cuatro personas — más su servidor— los que estamos en la
célula. En especial quiero contarles de “el Chato”, así le decimos porque (es
una larga historia…) al principio él no comprendía absolutamente nada y las
verdades de la palabra parecía que las quería negar, pero él es uno de
los integrantes más frecuentes, está muy al pendiente de los estudios. Él fue quien me dijo algo que me impactó: "¿Te digo algo? me gusta venir porque es el
único lugar donde no me tratan como tonto o fracasado”, yo le dije que no
era un fracasado y que Dios podría hacer grandes cosas en su vida si él se
dejaba moldear.
Esto me enseño lo eficaz e importante de ser paciente, mostrando amor por ellos a través de la amistad. Y no cualquier
amor, sino el amor de Cristo que por Gracia hemos recibido. Y que al parecer no es visible lo que Dios esta
haciendo y parece como si no sucediera nada, pero sí es un hecho que Dios está obrando en los corazones de las personas porque siempre ¡siempre! será Su obra y
no la de nosotros
-Carlos, Enrique Díaz de León




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